San Lorenzo iba a encarar una nueva pretemporada. Con ilusión, como cada vez que se pone primera para un torneo. Porque más allá de los resultados contra River y Recoleta, se vislumbraba un norte futbolístico.
El lunes a primera hora, se dio a conocer la noticia de que Gustavo Álvarez dejó de ser el director técnico del primer equipo. Con responsabilidades repartidas, es desgastante la manera en la que cómo siempre aparece una nueva situación que lleva al club a retroceder en todos los ámbitos. Ya ni siquiera es tropezar con la misma piedra, son sucesos atípicos que, igualmente, no nos sorprenden porque normalizamos vivir bajo una máxima de que cualquier cosa puede pasar.
Con una semana de pretemporada transcurrida, a cargo de Walter Perazzo -Coordinador General de Fútbol- la incertidumbre de si muchos jugadores del plantel continuarán o no en San Lorenzo y sin un entrenador designado, nos seguimos autodestruyendo con la desesperación de no saber qué nos deparará el próximo semestre. Lo único de lo que estamos seguros, es que como hinchas vamos a estar alentando al equipo en el partido de Copa Argentina vs Riestra y en el torneo local. Porque somos hinchas de estos colores, sin importar cuál es la dirigencia de turno, quiénes salen a jugar y quién está en el banco.