SAN LORENZO SACÓ EL SEGUNDO TRIUNFO CONSECUTIVO Y SE VIENE HURACAN

Written on 31/01/2026

Goyo en estado puro. San Lorenzo encontró en Gregorio Rodríguez ese refuerzo chispeante y dinámico que necesitaba para marcar la diferencia. Su aparición fue clave para superar a un Central Córdoba sin peso ofensivo, sumar seis puntos en una semana y llegar al clásico del domingo frente a Huracán con el impulso necesario, tras el tropiezo inicial del Apertura ante Lanús.

No fue un inicio sencillo para el Ciclón. Durante la primera mitad, el equipo se mostró incómodo y desordenado, como atrapado en una realidad distorsionada. Alexis Cuello quedó aislado, Ezequiel Cerutti nunca se sintió cómodo por la izquierda, Facundo Gulli tuvo escasa incidencia por derecha y el mediocampo no logró imponer condiciones. Central Córdoba, con poco, se las ingenió para inquietar a través de Horacio Tijanovich, siempre activo aunque sin profundidad. A ese panorama se sumaron errores individuales y una baja sensible: Jhohan Romaña sufrió una lesión sobre el final del primer tiempo tras una confusión defensiva. Fue una etapa apagada, cortada por constantes infracciones y hasta por una extensa interrupción técnica del intercomunicador del juez de línea.

La reacción llegó desde el banco. Damián Ayude leyó rápido que el plan inicial no daba resultados, especialmente por el bajo impacto de Gonzalo Abrego en su debut, y movió piezas con acierto. Cerutti regresó a su posición natural, Rodríguez se adueñó del sector izquierdo y Gulli encontró mayor participación por el centro. El cambio fue inmediato: en apenas diez minutos, San Lorenzo generó peligro real y encontró el gol. La jugada nació en los pies de Rodríguez, continuó con la perseverancia del Pocho para sostener la pelota y tuvo la precisión de Chuky para asistir. Goyo, atento, empujó el balón y desató el festejo.

Central Córdoba no logró reaccionar. Más allá de un reclamo de penal en el tramo final, el equipo de Lucas Pusineri volvió a evidenciar sus dificultades ofensivas y acumuló otro partido sin convertir. San Lorenzo, con un Luciano Vietto activo y punzante, administró la ventaja con inteligencia y cerró un triunfo valioso. Una victoria que, sin exagerar, fue oro en polvo.


>